Operan a Patricio de las cervicales; “estoy listo; que le entren”…

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Estoy pagando con dolor el poder vivir desde aquel día, – cuando recibió un balazo en la cabeza a manos de Victoria Loya; pero más vale pagarlo… que no pagarlo, afirmó el senador Patricio Martínez.

Sonriente, así explica vía telefónica, la intervención del doctor Ramiro del Valle, una eminencia, quien le practicó una microcirugía cervical.

Fue una operación muy complicada pero exitosa, agregó, se realizó el pasado lunes en la noche, duró tres horas y media, en el hospital Médica Sur de la ciudad de México.

Sin perder su estilo agradable, agudo, metafórico en el mensaje y claro en las definiciones, el ex gobernador animoso ataja, es la quinceava operación.

Ahora fue entre la vértebra cinco y seis, debieron hacer un lado la garganta, el esófago y darle vuelta a la arteria carótida, una intervención muy compleja que solo es posible a través de la técnica de microcirugía.

Ya en las vértebras colocaron un micro colchón y un injerto de material de soporte que se calcifica e integra al hueso.

“Sufrí el dolor más espantoso de mi vida, fui a una revisión al médico y ahí le indicaron el padecimiento”.

La cirugía la realizó su actual médico de cabecera, a quien visita desde hace siete años y conoce todas las heridas y canales que dejaron en su cuerpo el balazo que recibió el 17 enero del 2001 cuando era gobernador de Chihuahua.

Patricio Martínez reconoció que había pospuesto esta operación casi 17 años.

“Estoy pagando el vivir aquel día (atentado) pero más vale pagarlo que no pagarlo”.

Estoy saliendo de una quebradura y de otra operación reciente de oídos que se practicó en Monterrey.

Como hombre de fe también mencionó “Jesucristo sigue haciendo milagros, como en aquel pasaje donde encuentra un sordo y le dijo effetá -ábrete- así pudo el sordo oír y hablar, así ahora, nada más que los milagros los hace a través de los doctores”, finalizó.

¿Listo para echar ‘peales’? se le pregunta.

Y sonríe a carcajadas; es famosa la foto de patricio persiguiendo un becerro para lanzarlo a galope tendido sobre un brioso caballo en su racho.

Bueno… por lo pronto listo para hacer ejercicio en la alberca, que me quiten las costuras sobre la garganta, caminaré.

Hoy mismo voy a mi casa y de ahí al Senado a saludar a mis amigos y a la gente.

Ahora sí estoy listo, en en las mismas condiciones… un poquito mejor. Luego dirigiéndose a sus detractores políticos señala; el tiempo pone las cosas en su lugar y los traidores pagan sus traiciones…

Que le entren…

Ferretería Los Lotes